El fracaso comercial del dubstep

¿De dónde viene el dubstep?

A ver, vamos a hacerlo sencillo. La carta de hoy: pequeño repaso por la historia del dubstep y comentario sobre el absoluto (¿absoluto?) fracaso del género.

Bien: los orígenes del dubstep se dieron a finales de los noventa encabezados por artistas como Skream y Benga y con la influencia del clasiquísimo dub jamaicano, el Sound system y la obsesión por los subgraves en Reino Unido.

Pero aquí no vamos a hablar de los orígenes del dubstep. Lo que nos trae a estos blogs sobre fracasos comerciales en la industria musical (en la parte final del blog os dejo unos links a los otros blogs de esta pequeña serie) son las músicas que encajan de lleno en el circuito de géneros mainstream, y en este género la época que encaja sería la etapa que se ha dado en denominar Post-dubstep. Pregunta fácil: ¿Quién es el principal representante de esta etapa? Si señor, Skrillex.

La época grande

Okey, hasta aquí todo claro, ahora ya empieza a aparecer en nuestra mente una completa cosmovisión sobre el contexto del 2012, la época del exitoso Bangerang, que todos escuchamos reventando el volumen de nuestros iPods y mp3 atrapados en casa mientras los musculitos con camisetas ibicencas arrimaban la cebolleta en las discotecas a ritmo de electrolatino cantando absolutas maravillas del verso lorquiano como “Mamita loca, cosita linda/ con ese cuerpo es que tu te ves divina/ cuando caminas tu me vuelves loco/ quiero comerte muy poquito a poco”.

¿Dónde acabó el dubstep?

En fin, ¿Qué fue del dubstep? El dubstep nos dio la vuelta al cerebro, y su concepto resultó extremadamente fresco, innovador, minimal, creativo y bailongo. Pero de un día para otro se esfumó por completo. Espera, ¿realmente se estumó? Bueno, luego vamos con eso. ¿Cuál fue el problema con este género? ¿Por qué no supo enfrentarse a la dinámica del mercado musical de una forma más adecuada?

Posibilidades

Pues bien, seguramente el problema fue lo adictivo del propio género. Ahora que estamos con el coronavirus y las famosas gráficas de la curva de contención de la epidemia creo que es el momento preciso para establecer un símil:

Si bien el dub sufrió un desarrollo lento -apenas saliendo de las fronteras de Jamaica durante la primera década musical del género- en las posteriores etapas ha ido granjeándose un reconocimiento casi en lo más estrictamente underground pero a su vez fabuloso, plagado de éxito e infinitas réplicas de amateurs y profesionales, de manera que mucha gente hoy en día conoce el estilo. En vista de ello, podemos apreciar como su envejecimiento ha sido hasta cierto punto muy bueno. El dub por lo tanto es un género que, sin renovarse necesariamente (la mayor parte de grupos que componen dub se ciñen a los rasgos clásicos del estilo) se ha popularizado de forma muy lenta pero ha dado como resultado una vida longeva.

Okey, ¿y el dubstep? En comparación, este estilo se puso de moda de una forma realmente loca, y pocos meses después de que salieran al mercado los principales temazos de Skrillex (First of the year, Cinema, Bangerang y otros) el estilo sufrió un desarrollo «imparable». Pero todo lo que sube rápido, rápido baja. En 2015 muy poca gente recordaba el dubstep, la llama se había apagado.

Experiencia de usuario

Y es que yo también viví todo esto: escuché los temas de Skrillex “engorilao” al 100% durante meses. Hoy por hoy (todavía), esos mismos temas me dan muchísima pereza: alguna vez he intentado volver a escuchar una canción cualquiera de Skrillex y me resulta francamente difícil. Ese fue el problema del dubstep, que los temas de dubstep eran 100% dubstep. Fácil, ¿no? Pero no nos quedemos en tertulias ramplonas, metámonos un poco más en el tema.

Adentrándonos en las profundidades de un fracaso

¿Qué elementos tiene el dubstep que lo llevaron a su hundimiento? Pues en este caso todo apuntaría al concepto principal del género: la necesidad de generar activación mediante la excitación del sonido; la agresividad de todo; lo chirriante y excesivamente saturado del sonido; los contrastes descontrolados entre agudos penetrantes y graves rugosos a volúmenes muy empacados y altos.

Y es que la historia ha demostrado una vez tras otra que la gente valora más un tipo de música técnicamente sencilla y una mezcla cálida y tranquila en la medida de lo posible, y este género representa todo lo opuesto. Si nos fijamos bien (sé que esto lo repito en la mayoría de blogs de este estilo) los géneros de electrónica cuyos sonidos están muy excitados y/o generan excitación (desde luego no tanta como el dubstep) han quedado normalmente recluidos en entornos de audio tipo clubs, no teniendo total acceso al circuito mainstream.

El caso del dubstep es el de un estilo enteramente basado en la estrategia de generar un sonido agresivo mediante constantes estímulos sonoros que viajan de un lado al otro del estereo y hacia arriba y hacia abajo en el panorama frecuencial. Todos los estribillos eran un hook que contrastaba con una estrofa mas tranquila y melódica, muchas veces cortada en agudos para después subir en los build ups y reventar violentamente en el estribillo, que llegaba con una agresividad mortífera y lleno de contrastes desde el segundo 0 hasta el final (ojo, y eso nos encantaba, pero era una estética difícil de mantener más allá de su pequeña época como novedad).

Por eso, si el techno o el house han quedado hoy reducidos a espacios de baile y no a radios (que no sean impopulares y/o temáticas) o plataformas de escucha mainstream, y siendo el dubstep mucho más cortante y hasta cierto punto «caótico», tiene bastante lógica que se acabara deprimiendo directamente.

¿Murió el dubstep?

Rotundamente no. Que no te despiste mi palabrería: hundimiento comercial no significa muerte. El dubstep es un género interesantísimo aún a día de hoy, pero ya no es posible usarlo de forma tan explícita, al menos si se quiere acceder a los medios que patrocinan y difunden la música mainstream. Sus elementos usados en cierta medida pueden ser funcionales dentro de ciertas producciones.

Resumiendo un poco y haciendo algunas merecidas menciones en el panorama actual, el dubstep aún vive en diferentes artistazos entre los cuales cabría destacar a Haywyre, Gramatik, Dj Snake, Chainsmokers y Anomalie entre otros muchísimos galácticos que lo usan como un ligero detalle o contraste entre partes, como enlace, etc… en estos casos la aparición del género queda normalmente en forma de pequeño reducto melódico-rítmico; un reducto muy versátil que sirve para aplicar contrastes en los temas mediante ciertos elementos nacidos de la necesidad de aportar sensación de energía.

Eso es todo por hoy, te dejo algunos blogs relacionados, ¡nos leemos la semana que viene! Un abrazo!

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